Películas como Frankenstein, La momia, La mosca (1958) eran infinitamente mejores. Ahora ya no pueden calificarse como "de terror" porque miedo dan muy poco, pero tenían una personalidad que las hacía incomparables. Dentro de unos años nadie se acordará de las películas de terror que se hacen en la actualidad, sin embargo estos clásicos del cine antiguo siempre estarán vivos.
Por encima de todas, a mi parecer, destaca Drácula (1931). Siendo una película muy limitada en todos los aspectos, fue innovadora y sorprendente. Tanto que creó un mito para la historia: El conde Drácula.
Vale que ya existía en la novela, pero el Drácula de traje negro, pelo engominado, elegante y aristócrata, la imagen que todo tenemos de él, surge de esta película.

Como puntos negativos tiene bastantes. Una sobreactuación bestial por parte de los actores es lo más destacable, sobre todo Béla Lugosi haciendo de Drácula. Parecen más que actúen en un teatro que en el cine.
Los efectos especiales, por llamarlos de alguna manera, son de risa (murcielagos de goma sujetados con hilos, zarigüellas haciendo de ratas en el castillo...).
Sin embargo tiene un guión, una ambientación y banda sonora estupendas, que en estos casos son más importantes que todo lo demás. La presentación del conde y la parte que se desarrolla en el castillo es genial, y ha sido imitada en todas las versiones posteriores.
Béla Lugosi merece mención aparte, absorbido totalmente por el personaje. Tanto le marcó que fue incinerado vestido de Dracula por petición propia en su testamento.
Esta película hay que verla. Que te guste el cine y no haber visto Drácula, Frankenstein, King Kong (1933) y todos los clásicos es prácticamente un crimen.

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